Un poco de historia
Hace unos 33 años, cuando yo era pequeño, mi madre era ama de casa a tiempo completo y mi padre trabajaba fuera. En esa época, la edad de escolarización era a los 6 años.
La vida de los pequeños, hasta ese entonces, transcurría en el entorno hogareño. No había tele, ni vídeos y, sobre todo en invierno, la electricidad fallaba constantemente. Nuestra ocupación diaria consistía en levantarnos por la mañana, desayunar y para la calle, a jugar con los otros niños: a la pillada, al boliche (canicas), a policías y ladrones, al fútbol, etc. Con los resto de alguna obra (maderas, cartones, plástico) hacíamos casetas (chabolas) y así transcurrían nuestras vidas. Tanto a mis amigos como a mí, se nos tenía prohibido salir del barrio, tan solo con que mi madre se asomara a la ventana, no solo me controlaba a mí, sino también al resto de los niños.
Llegados a los 13 años (estudiaba la segunda etapa) ya teníamos mucha mas libertad. De mi casa al colegio había unos 700 u 800 metros y en esa distancia se podían hacer muchas cosas (“golferías” de niños). Pero, el férreo control de los primeros años de vida y una educación basada en el respeto a las personas y a lo ajeno, se imponía. Ya no hacia falta ningún control sobre mí, con 13/14 años tenía claro que estaba permitido y que no. Y nunca más hizo falta que nadie me vigilara.
Hoy en día, las cosas han cambiado muchísimo y, con la incorporación de la mujer al mundo laboral, las parejas que tenemos hijos ya no podemos estar con ellos el tiempo suficiente para ejercer una buena y duradera influencia.
Los niños van a la escuela, juegan en la calle con otros niños, ven la tele, disponen de aparatos electrónicos y de Internet, casi todo esto con muy poco control de los adultos. Al no disponer de tiempo suficiente para “educarlos”, para hacerlos madurar, los estamos “convirtiendo” en seres muy vulnerables a los ataques de ciertas personas desaprensivas.
Creemos que si se pudiera dedicar a los hijos mucho más tiempo, algunos de los problemas actuales que les afectan se evitarían, en un porcentaje muy elevado. Pero, de momento, solo nos queda crear entornos donde los niños y adolescentes estén más o menos seguros.
En kybchat.com, no queremos vigilar a los niños, solo tendrán que cumplir con las condiciones generales de utilización del sitio, sino protegerlos de los adultos “peligrosos”.
¿Como hacer un entorno mas seguro?
Desarrollaremos aquí partes de nuestras ideas. Serán ideas expuestas al cambio. Queremos hacer las cosas como mejor creemos, pero también estamos seguros que, con la ayuda de ustedes se puedan mejorar.


